viernes, 2 de mayo de 2008

SINTETICUENTO - Cuento breve

El lunar

Desde que era niño siempre le llamó la atención ese lunar que tenía en la frente.
Un día dijo: "-Yo no soy indú y esto llama mucho la atención -", y se lo sacó.
Es una lástima, sin ese "chip" ya no pudo funcionar más.

NARRATIVA

Noche de garúa

Cae la noche que es fría y, la niebla se mueve como un fantasma en la brisa, bajo el foco de la esquina.
Gustavo Hernández, un muchacho alto, de espalda ancha y brazos gruesos, se arrebuja en su abrigo detrás de una saliente de la pared de la fábrica, está haciendo guardia en su trabajo como agente de seguridad desde hace tan solo una semana. Es la primera vez que hace esto, aunque no es lo que sabe hacer.
Estudió para Técnico Mecánico y nunca usó un arma, pero tiene que trabajar y lo necesita.
Gustavo Hernández comprende que sus padres no pueden mantenerlo. Además, tiene hermanos menores y para peor, su novia está embarazada.
Siente frío en su interior, no es el de la noche, es la incertidumbre de su proyección en la vida, de no encajar en lo que le corresponde a su estudio y que le gusta.
Recorre mentalmente una y otra vez los lugares en los que dejó su currículum, las entrevistas, las promesas y como autómata, registra su celular en busca de un mensaje alentador.
Todo era oscuro en su futuro, como esa noche, como sus ganas de ceder a la tentación de tener plata fácil. Tan oscuro como ese personaje que le prometió parte del botín, si una noche como ésta, accedía a un plan para desvalijar el lugar.
Pensaba en eso y no supo si era el frío que ahora traía la garúa pero su cuerpo se estremeció, cerró más el cuello de su abrigo y se secó las mejillas que no distinguió si las mojó la llovizna..

miércoles, 2 de abril de 2008

DIBUJO

"Palmar"
Dibujo a fibra


POESIA

Juramentos de arena

“…cuando me hablan de ti, es como si me perfumaran la cara con hojas de mirto…”
Alfredo Veiravé


La brisa trae un tiempo de flores
almanaque de surcos con soles y heladas
un destiempo que marca su camino.

Por la borda de su cuna marina
cada lance es un rezo
la telaraña procura anhelos
ariscos temblores de escamas.

Cuando el agua
es quieta como aceite
y las voces no tienen distancias
recoge de los camalotes
aquella pasionaria en el pelo
besos y un revuelo de soledades
contra un sauce caído.

Juramentos en la arena.
Instantes escritos con trazos de eternidad
en el púrpura y oro del atardecer.

ESCULTURA

"Triunfo"
Talla directa en madera de algarrobo

SINTETICUENTO - Cuento breve

EL BUMERANG

Ernesto todos los días tiraba el bumerang, lo esperaba en el mismo sitio y lo arrojaba de nuevo, una vez, dos, tres, cinco, siete, varias veces.
Un día de ésos, el bumerang no volvió y Ernesto salió tras él en su búsqueda. fue la última vez que lo vieron.
Ayer el bumerang volvió y le pegó al perro de una vecina.
Ahora todos tienen la esperanza de que Ernesto también vuelva.

NARRATIVA

¿Dónde guardo mis recuerdos?

Yo guardo mis recuerdos en la ramazón de los árboles.
No es un lugar común pero creo que es el más apropiado porque tienen algo de maternal, los acunan como lo hacían conmigo sentado en sus ramas, sostuvieron los nidos donde empollaron ilusiones y sacudieron veleidades a ramalazos en días tormentosos.
Tienen eso de relicario en maderas, sabias y trinos.
¿Qué otro lugar mejor puede ponerle música, darle la dulzura de frutas maduras, vestirlos de colores con suavidad de plumas?
¿Quién mejor demuestra con la mudanza de otoño que no debo permanecer aferrado a lo viejo y con la primavera florecer lo nuevo?
Solo que a veces, cuando llueve, cada hoja gotea algunos de ellos.